lunes, 25 de junio de 2012

Trascendencia de la música en la escuela.

La escuela es una institución de vital importancia para la construcción de la sociedad, ya que en ella radica la formación de sujetos que posteriormente conformarán la estructura de una nación. Por este rol que cumple la escuela al formar personas con aptitudes, destrezas, habilidades y conocimientos que aplicarán posteriormente, es fundamental pensar en qué debe integrar la enseñanza de ellos y ellas. Al preguntarse sobre el qué enseñar, surge principalmente la idea de que el conocimiento que entrega más en aportaciones para el trabajo en un tiempo posterior sería el más beneficioso, tanto en lo personal como en lo grupal de una comunidad. Este pensamiento siempre orientado a la producción y la competencia en el desarrollo de la sociedad a través de eficiencia es que podemos entender por qué se le da tanta importancia a las asignaturas de matemática o lenguaje en las escuelas.
A partir de lo expuesto cabe preguntarse por qué la música sería trascendental en el aprendizaje de las personas que son formadas en la escuela, qué es lo que se desarrolla a través de la música y cuáles son consecuencias para quienes se les enseña. A continuación se presentarán respuestas a estas interrogantes, las cuales surgen en un contexto que no considera a la música como esencial al momento de entregar elementos fundamentales para los y las estudiantes. Esto puede verse reflejado, tan solo por dar un ejemplo, en la cantidad de horas que se destina a esta asignatura en la escuela. Frente a esto se mostrarán las contribuciones de la música en el ámbito del desarrollo psicomotriz, emocional, cognitivo y la relación con el entorno. De esta forma se dará cuenta de la importancia que se desprende de la enseñanza de esta disciplina en la formación de estudiantes en lo que se puede denominar un desarrollo integral. Además se intentará considerar a grandes rasgos qué se debería contemplar a la hora de implementar en las aulas y qué debería dominar un docente para poder generar enseñanza ideal.
Primeramente es importante que se considere la idea de la enseñanza y el aprendizaje de música que existe actualmente en las escuelas, ya que en esto se puede notar la gran desvalorización que hay tanto a nivel de los y las docentes como de los y las estudiantes. El ramo de música o la misma enseñanza de esta disciplina son apreciados en su superficialidad, sin profundizar muchas veces en las variadas implicancias de esta asignatura. Esto se refiere a que se puede llegar a ver como algo obligatorio, relevante solo si se desprende una nota o permite tener un momento de diversión.
En relación al desarrollo psicomotriz se puede afirmar, según Casas (2001) que este hace referencia al “papel del movimiento en la organización psicológica general estableciendo las conexiones de la psicología con la neurofisiología” (p.9). La relevancia de este desarrollo está sustentada en que las personas se sirven de su cuerpo para conocer e interactuar con el entorno, por lo que al tener un mejor manejo y relación con él. Pero ¿Qué lugar tiene la música en este tipo de desarrollo? Se plantea que a través del trabajo con acento, pulso y ritmo se pueden desarrollar habilidades motrices básicas; ya que mediante el interés de un niño por algún tipo de música en especial, este puede comenzar a plasmar estos elementos (mediante aplausos, golpes, marchas, entre otros), lo que aportaría al desarrollo psicomotriz (Casas, 2001). El desarrollo psicomotriz, si bien es transversal a variados métodos de enseñanza de la música, se destaca el método Dalcroze, el cual relaciona el ritmo y el movimiento a través de la música, principalmente interpretada en piano (Pascual, 2002a).
También se puede considerar el desarrollo emocional de los estudiantes a través de la música, ya que permite la libre expresión de sentimientos y apreciaciones del mundo que los rodea. Es inimaginable que esta disciplina no contemple este ámbito ya que su base esta en la expresión. El tocar instrumentos, componer canciones e interpretar obras se involucra necesariamente en una realización de la persona en lo emocional, porque es fuente de expresión de lo que se siente y se ve en un determinado momento de la vida. Esta se basa en el “yo” de cada persona en que la música va construyendo un elemento emocional, destacándose así su importancia en el desarrollo integral de los y las estudiantes. De esta forma se considera que “El niño es un ser emotivo y el sonido tienen una poderosa acción sobre la afectividad, de manera que el pedagogo debe utilizar la sensibilidad del niño para una mejor comprensión de la música como medio de expresión y comunicación” (Casas, 2001, p.8).
Por otra parte, es necesario relacionar la música con el desarrollo cognitivo, ya que su enseñanza a los alumnos y las alumnas implica conocer la disciplina en términos de saberes. La música necesariamente está ligada al ritmo, melodía, armonía, entre otros conocimientos básicos que se deben dominar. Esto deja en evidencia que el generar aprendizajes en lo musical, no se hace a un lado el aspecto cognitivo. Según Casas (2001) la inteligencia musical se relaciona con la realización de tres actividades: componer, interpretar y escuchar. De esta forma se destacan realizaciones de tareas que requieren de una habilidad mental y por lo tanto de lo cognitivo. Por esto se puede decir que todo lo que contempla el desarrollo intelectual se aborda en la música desde lo conceptual hasta lo procedimental de cada actividad que se plantea a los alumnos y las alumnas.
Por último, es importante destacar la importancia de la música como un factor de unión social, es decir, como una manera de relacionarse con la propia cultura y las demás (Garretson, 1980). La música folklórica u original de un pueblo actúa como una forma de unión entre las personas, ya que comparten una misma raíz, por lo que se crea y fomenta el sentimiento de nación. El trabajar con este aspecto de la música ayudaría, entre otras cosas, a que los niños y las niñas desarrollen un sentido de pertenencia y de identidad con esta nación. Además, tal como plantea Kodály, al trabajar con estas bases socio-culturales, permite acercar distintos elementos de la música al conocimiento que los niños y niñas ya traen consigo desde sus primeros años de vida (Pascual, 2002b).
Además, y en relación con los cuatro ámbitos explicados, se debe destacar que la música y su enseñanza en aula es más que estos puntos, ya que al trabajar con esta se incluyen una serie de ámbitos emocionales y personales a lo que ocurre dentro de la sala de clases. Esto sucede ya que la música está íntimamente relacionada con nuestras experiencias y nuestros sentimientos, tal como se puede observar en la definición que la RAE da de esta: “Arte de combinar los sonidos de la voz humana o de los instrumentos, o de unos y otros a la vez, de suerte que produzcan deleite, conmoviendo la sensibilidad, ya sea alegre, ya tristemente”. Por lo tanto, este ámbito no se puede olvidar dentro de la enseñanza, a pesar de que en este ensayo en particular se centre en desarrollar otros puntos que respaldarían la relevancia de la música en la escuela.
En relación a todo lo expuesto anteriormente, se puede afirmar que la enseñanza de la música es de vital importancia que se lleve a cabo desde temprana edad. En primera instancia, la educación musical desarrolla ciertos talentos naturales de los niños y las niñas, quienes se verán beneficiados y beneficiadas mientras más temprano sea su acercamiento con la música, el cual puede ser incluso anterior a su nacimiento (Casas, 2001). Esto se puede apreciar de manera transversal en el libro de Shinichi Suzuki (1969), en el cual se muestra que su método comienza a trabajar con niños muy pequeños para así desarrollar a cabalidad sus habilidades. El autor da de ejemplo su caso, ya que como él no comenzó tocando el violín desde pequeño, su dedo meñique nunca ha logrado la máxima agilidad, lo que no ocurre en los niños y niñas que van a sus escuelas.
Por otro lado, al considerar la disciplina de música como un ramo necesario en la formación de los estudiantes en la escuela, es importante contemplar lo que los docentes deberían ser capaces de dominar y transmitir. Ante esto se presenta la idea de que la música como enseñanza debería ser “una experiencia activa en la cual los niños componen, interpretan y escuchan” (Mills, 1997, p.17). En relación a estos planteamientos se destaca lo señalado por Orff, quien afirma a través de su propuesta educativa la importancia del cuerpo como primer instrumento que permite el descubrimiento de las posibilidades sonoras, siendo así la voz el componente más importante (Pascual, 2002c). Es entonces que el dominio de un docente debe estar enfocado en desarrollar estos tres tipos de competencias en los estudiantes, ya que por medio de estos se llega  la creatividad.  Además de estos tres focos, es relevante contemplar que la enseñanza debe ser una actividad agradable, tanto para los niños como para los profesores” (Mills, 1997, p.19). Este componente se toma en cuenta porque permite que la actividad musical que se plantea denote entretención para los alumnos, dando así una visión diferente de la música. Esta ya no es aburrida o sin valor para ellos, dejando espacio a un proceso más llamativo.
En conclusión, se puede notar la importancia de la música en la escuela, ya que a través de esta institución se desarrollan las habilidades de la nación, las cuales van desde un sentimiento de identidad en los niños y las niñas hasta su desarrollo cognitivo, psicomotriz y emocional. Es por esto que es importante entregar todos estos componentes a los y las estudiantes, ya que estos ámbitos de desarrollo comprenden una serie de habilidades esenciales para que las personas se desenvuelvan libremente en diversos ámbitos de la vida, por lo que la música se observaría como un componente principal en una educación integral.



Bibliografía

Bernal V., J.; Calvo N., MªL., (2000). Didáctica de la Expresión Musical. En Rico R., I. Y Madrid F., D (Ed), Fundamentos Didácticos de las Áreas Curriculares. Síntesis, Madrid, España.
Casas, M. (2001). ¿Por qué los niños deben aprender música?. En Colombia Médica, año/vol.32, número 004. Universidad del Valle. Cali, Colombia (pp. 197.204).
Garretson, R. (1980).  La Música en la Educación Infantil.  México: Diamon.
Mills, Janet (1997).  La Música en la Enseñanza Básica. Santiago: Andrés Bello.
Pascual, P. (2002a). Capítulo 5: El método Dalcroze. En Didáctica de la música para primaria (pp. 99-119). Madrid, España: Pearson.
Pascual, P. (2002b). Capítulo 6: El método Kodály. En Didáctica de la música para primaria (pp. 121-149). Madrid, España: Pearson.
Pascual, P. (2002c). Capítulo 9: El método Orff. En Didáctica de la música para primaria (pp. 203-228). Madrid, España: Pearson.
Shinichi, S. (1969). Hacia la música con amor. Nueva York: Exposition Press.

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